lunes, 23 de marzo de 2015

El secreto de Jo

¿Que quieres ser entonces?-dijo su madre, con un enojado semblante y frente a su familia en espera de una respuesta.

Sus respiraciones se agitaron, se le helaron los pies, pensó en las risas que saldrían de sus bocas. Pero hubo algo que siempre tuvo metido en su mente desde que aprendió las primeras letras. Había algo que no podía sacarse de adentro, ni transformarlo en fonema. Era su secreto, algo peor que la más grande depravación; algo oscuro para esta sociedad.

Y antes de responder sintió como se abría la tierra debajo de sus pies y su destino fue a parar al vacío de quien sabe lo que quiere, sin saberlo o sin creerlo. 


Escritora- dijo. 

Y el mundo hizo silencio.



sábado, 14 de marzo de 2015

Mentiras Blancas

Había algo que a pesar de su suficiencia no comprendía y procuro acercarse un poco mas de la cuenta. La postura relajada desapareció en un instante y la delató una sonrisa nerviosa. Hanna, que ya había aprendido a notar esos gestos por vidas pasadas, cayó en cuenta de inmediato que en todas las lenguas del mundo aquello significaba que su presencia la ponía nerviosa y en el idioma del cuerpo de una mujer eso se traduce en un "te quiero en mi", aunque sea imperceptible para ella misma. Miró su rostro de inocencia que se entremezclaba con miradas de picardía. Se dispuso, entonces, atender a sus instintos  invitándola a beber  unas copas en su departamento.

La rubia titubeó un poco, pero terminó por aceptar el acompañarla. Hanna no sabía lo que su acompañante iba pensando en el camino, pero olía el miedo de la incertidumbre que transpiraba su delicada piel y los comentarios vergonzosos de su novio, que nada venía al caso a estas alturas; cuando hubo caminado por sus propios pies a una aventura con una mujer de ojos inquietos y cautivante sonrisa. 

Hanna era bella y la rubia más aún. Y había algo seguro y no era solo que bebería. Esta tarde era suya; sus ojos brillantes, sus senos medianos, sus expresiones de niña. Tenia unas caderas que bien serían el arco del triunfo de su país imaginario. La anhelaba tanto que sintió que salivaba más de lo normal y se extrañó por su deseo desbordado. Ella era perfecta sin serlo, al menos no para el resto; pero en sus ojos cabían exactas sus perfecciones e imperfecciones. 

La platica se extendió entre los planos del universo, donde entraban, salían y jugaban en sincronía con sus gestos, millones de palabras todo aquel largo trayecto. Ya en casa de Hanna y luego de un par de horas, la conversación se agotaba con el vino que ya hubo comenzado a media botella. La respiración cambiaba arritmicamente junto a la ansiedad del silencio que iba creciendo tropezando a la fluidez. Pero seguían sentadas frente a frente, sin gastarse las sonrisas. Hablaron de muchas cosas pero más que escucharse se deleitaban con el movimiento de sus labios y la chispa de sus miradas. Saltaron un par de veces cuando sus pies se rozaron, pues, tenían las mismas manías. 

Hanna ya perdida en las delicias que arrojaba su presencia, se venía preguntando en que momento su complicidad de musa dejaría su cuerpo para entrar en posesión de la bestia, esa que se alimenta de frenesí y le arranca la cultura de los sesos.

-Es tarde-dijo- ¿quieres que te deje en tu casa?-Pregunto Hanna por puro protocolo.
-No se, no te preocupes. En otro rato me voy, claro, si no te molesta-contestó la rubia aparentando inocencia y colocándose un mechón detrás de su oreja.

Se miraron y bajaron la mirada sonriendo; como quien ha dicho una mentira blanca, ha hecho una travesura o está por hacerla.

Hanna se levantó por otro vino, como para ocultar su demonio ya instalado con aquella respuesta y esa mirada brillante. Y mientras servía la copa escuchó como corrían no solo la sangre de sus aceleradas venas, sino también la humedad de su entrepierna.








jueves, 12 de marzo de 2015

MI QUERIDA POLLY

                                                         /Inspirada en Kurt Cobain Nota: escrito con lenguaje inapropiado.


Querida Polly:

Puede parecerte extraño tener noticias  de un esquivo que hace mucho no escuchabas, te estoy hablando de mi corazón. No sé que pensarás ahora, no sé si reirás, llorarás, fingirás; o en realidad eres feliz como se ve aparentemente. Se que crees que te odio y si bien no es cierto, te mereces más que eso. Aunque el odiarte o no es algo que va cambiando según la sustancia que me mande y el frío de la noche.

Seré sincero contigo, porque ya no importa ni una puta mierda esconder las verdades. Antes de conocerte muchas veces pensé en destruirme. Estaba ya tan harto de mi, de no conocer quién era; que fantaseaba seriamente con eso, por no tener más solución en mi puta vida que mi propio suicidio para cumplir el típico tétrico final interesante de mi agitada existencia.

Muchas veces me sentí tan solo; tan fuera de lugar; tan distinto. Pero te conocí a vos y le diste sentido a toda esta mierda de vida. No fuiste la mejor novia, ni yo tu mejor acompañante; fuimos una mierda los dos. Es difícil amar cuando no sabes como hacerlo, cuando nunca te lo han enseñado. Pero igual, con todo lo mierda que fuiste; te amé. Porque no necesitaba que seas perfecta, lamento no habértelo dicho alguna vez.

Estoy ardido con vos, es cierto. ¡Porque no te cansaste de joderme la vida! y yo evitaba sacar el demonio que sabes que sí tengo, porque ya para demonios en tu vida has tenido suficientes ¿O no?.
Si hoy te tuviera en frente mío, con la rabia que tengo; te diría primero todo el abecedario por reverenda hija de la que no tiene la culpa de ser parte de ese insulto. Pero luego te invitaría un tabaco porque eres una maldita adicta. Bueno ¡somos!. Solo que debí abstenerme porque no me gusta que fumes más de cinco. Ya sabes, si yo no te cuido ¿quien? A mi me toca ser el adulto ¿recuerdas?; A mi me tocaba buscarte a donde mierda vivirías el resto de tu vida mientras vos soñabas. Y bien sé que necesitas eso, lo sé. Pero yo también quería ser imperfecto ¡por que lo soy!; pero se supone que ¡No sé! me exigí más de lo que podía dar y quise hacer cosas que yo no quería. Pero lo hice porque no quería fallarte Polly. Y no sabía como hacer todo eso que deseabas.

Al fin de cuentas y luego de un tabaco te diría: -La jodiste sabes ¿Y ahora?. Pero eso ya lo hemos hecho muchas veces, ya lo hemos dejado pasar. Te enseñe a que abuses de mi tolerancia; hasta hacernos mierda o hasta que me hagas mierda tu. Tu sabías que no te lastimaría, no como esperabas; porque me enseñaron a respetar a las mujeres y a desquitarme en otras cosas, como perdiéndome en el alcohol o golpeando las paredes como idiota, por ejemplo.

Las cosas que digo acá no son para traerte a mí Polly; ni para darte pena humillando mis huesos que ya bastante polilla traen. Te escribo para que cada que leas esto, recuerdes.

Yo sí recuerdo, que no me guste recordar ¡eso es otra cosa!. Evito escribir música que hable de nosotros, no porque sea insensible como juras. Soy tan sensible como vos y detesto esa mierda de andar llorando a cada rato; ya que la música hace un efecto inmediato en mi y eso no es oportuno, no en mi mundo.

Ahora hago lo que me dijiste ese día con tanta seguridad, cuando me viste quebrado, cuando al fin lograste que te necesitara: "Ya pasará, encontrarás a alguien; la vida sigue..."

¿Lo puedes hacer vos?
¿Puedes seguir en soledad?
¿Alguna vez si quiera lo has intentado?

Pues, no parece. Siempre acabas muy acompañada, y yo en la puta mierda, y en abandono.

Recuerdo la primera vez que te vi, te recuerdo triste con tus ojos hermosos pero perdidos, siempre refugiada en tu mente, siempre desligada de los demás. Recuerdo que ese día te saque una sonrisa y te hice feliz con mi mundo imaginario y mis ocurrencias. Pero luego lo olvide Polly; olvidé que vos querías siempre un Peter Pan que viva para ti y yo tenía mis propios sueños. Luego, todo lo que intentaba iba a una dirección que no comprendías, como si estuviésemos separados por un mundo paralelo. Mis rosas, mis canciones, mis detalles no sirvieron de nada Polly, hasta que solo dejé de hacerlo.

No sabes cuán duro es caer en cuenta que no sabes hacer feliz a la persona que amaste desde el principio, la que hizo que el mundo entero se detuviera. ¡No sabes lo que es Polly!. Tu no sabes lo que es eso.

Polly, Tu y yo no podíamos estar juntos simplemente por que ninguno estaba completo. Tu queriendo que alguien llene tus vacíos; yo que no quería ser solo relleno y al final de cuentas tendía a serlo.
Yo, pensando en mis sueños, te odiaba a veces porque me absorbías tanto ¡tanto!. E irónicamente me gustaba perderme en vos y eso es peligroso, es como un suicidio hermoso, pero al final igual desaparecería completamente; era cuestión de tiempo. Vos, cabreada de verme volar tanto me jalabas al presente. Y cuando estaba yo de vuelta a la realidad, vos ya estabas en otras, y hablo específicamente de otras bocas.

¿Has perdido tanto tiempo con alguien que solo has querido? Yo si recuerdo Polly, yo si recuerdo...

Pero vos descartas todo, como si yo entonces me hubiese metido en una estúpida cápsula del tiempo dos años enteros, al anochecer del día en que con un girasol delataba mis intenciones contigo.

No, no soy el mismo de antes ¡Lo sé! vos lo mataste. Aunque ese ser debía de morir de todos modos para que me convirtiese en lo que tanto deseaba ser. Al menos la cirugía de corazón abierto la hiciste vos, aunque tal vez exageraste. Uno de los dos debía enseñarle al otro y yo necesitaba pisar más tierra que tu.

Tu cabeza indolente es la que me llena de rabia y me hace gritarte blasfemias en letras. Podría tatuarme tu nombre en mi frente Polly, y siempre te volverías a olvidar de mi, por que los que te aman siempre te han sobreprotegido y los que te lastiman siempre tienen todo de vos. Ya no te voy a sobreproteger Polly, quisiera lastimarte para que así me recuerdes un poquito.

Mi querida Polly, mi imán, mi espejo estaré bien. Ya se a donde voy o al menos se lo que soy y lo que soy capaz de hacer.

Recuerdo que detestabas muchas cosas de mi: mi idiotez, mi egocentrismo, mi frialdad; mi ensimismamiento, mis contradicciones e impulsos; Las ganas de ser diferente y mi absurda inseguridad. Pero Polly tu solo odiabas en mi lo que odiabas de ti misma.

 Ya deja esos vicios de destruirte tanto por impulsos y esa adicción a las ilusiones mensuales, acéptalo eres una maldita adicta, pero no te juzgo porque no hay una droga más egocentrista que esa, donde jodes al otro por beneficiarte a vos y es más lógico que hacerse mierda por el placer ajeno. Si no puedes parar hazlo cinco veces al año como cuando te pones límites en tu consumo. Esto te digo porque no puedo curarte y porque ya no estoy muy seguro que la vida cure los abismos del corazón.

No se despedirme de vos, nunca lo supe. Solo me quedo con tu frase Polly, esa que dijiste un día mientras caminábamos por tu casa; a ver si destruyo con esto esa amnesia tuya que tantas veces me ha dejado sin nada, y saber al menos el porque de mi muerte súbita.

 "Nadie ama dos veces de la misma manera"


Recuérdame Polly, mientras pises tierra, mientras puedas recordar.


La Bruja

  Dicen que nos enamoramos del ideal del amor de cada uno, pero a veces necesito platicar contigo aunque no recuerde ya tu nombre. A veces r...