sábado, 27 de julio de 2013

DE VUELTA A MI LUGAR

Estoy plana e inmóvil.

Ligeramente me doy cuenta de mis extremidades mientras me dejo vencer entre sábanas, un respiro profundo de una masa invisible se apodere de mi ser hondamente y se detiene... contengo la respiración hasta antes que me empiece a desesperar sintiéndome la nada o el tiempo muerto.

Sigo ahi en el mismo sitio haciendo nada y tomando conciencia de lo estúpido que es algunas veces tener un cuerpo hostigante que guía muchos de tus actos, malgastando tu tiempo. Necesidades, necesidades y más putas necesidades.

Con mis ojos cerrados, luego de algunas respiraciones mas lentas, comienzo a sentir mi cuerpo hormiguear e hincharse. Se pone enorme y pesado; molestoso e irritante, hasta que... desvanece.

El estorbo que ya no está, me permite concentrarme en mi existencia y empiezo a ser pura energía reunida. Cada vez se siente más ligero, cada vez eres más libre.

Hasta que empiezas a flotar por los aires.

Lo único que te envuelve son colores, matices y gamas perfectas y las propias constelaciones. Lo único preocupante es tener un hilo de conexión casi involuntario con tu cuerpo que intuyes esta ya muy abajo de tu órbita, solo para mantener la respiración que es ya como un eco de tu vida pasada.

Tus partículas energéticas comienzan a expandirse en diferentes lados y niveles haciendo trazos de rayos de luz intensas o tenues. Cada parte de tu ser se dirige a los distintos rincones del universo, y eres conciente de cada viaje pudiendo ver como diez realidades al mismo tiempo. En algunos el viaje es frío, en otros caliente; en algunos es un túnel volcánico que no te toca y en otras solo caes flotando en la hierba verde.

De pronto... todo cambia.

Silencio...

Y ahora eres una conciencia mayor observadora, ahora sientes las realidades de todo el universo. Y recuerdas que éste es tu verdadero lugar, tu forma original.

Poco a poco tu imagen se va direccionando al planeta en el que recuerdas aparentemente pertenecias o habías sido insertado. La imagen se acerca a mil por segundo como si fueses  la agudeza conciente de una vista de águila. Y de pronto...

Te ves...

Ves ese delicado cuerpo que no se compara a las montañas, ni a los asteroides, ves una contextura que no sirve de mucho, que se tropieza, que aún duda de su divinidad, que tiene miedo de aceptarse. ¿Que haces ahí?  Sabes que eres mas que ese cuerpo el cual se reduce a un simple disfraz ...

Solo contemplas.

Ya es hora de volver.

Despiertas en la misma posición en la que estabas y recobras los brazos las piernas, la piel. Te friegas los ojos y notas una pequeña lágrima que delata el desgarro de tu alma de vuelta a la mortalidad.



martes, 16 de julio de 2013

Colores y Barquitos

Aún escucho tus sonrisas
mientras te daba vueltas en mis brazos
y creías que volabas
como un pequeño pájaro

Aún te veo aquel día
de la fresca brisa del mar
cuando te chapuletabas
tratando nadar con tus manitas

Aún estas brincando conmigo
trasladándome a vivir tu corta inocencia
yo enseñándote  a bailar tu enseñandome a vivir,
esos pocos segundos que te fueron dados
o mas bien ese poco tiempo de tenerte

Te escapaste de nuestras manos tan pronto
Pero aún estas en mi, en mis recuerdos
y guardo tu inocencia y tu valor
cuando me enseñaste a no rendirme
a no dejar de brillar

Aún estas en mi pequeña hada
revoloteando entre ternuras y brinquitos
con los ojitos abiertos de aprender
con la sabiduría del mundo en tu cuerpecito

Y cuando miro el cielo me pregunto
si al fin encontraste el sentido
si tu mundo es de colores y barquitos
de los que me hacías hacerte en papelillos.











lunes, 15 de julio de 2013

COMO HOJA AL VIENTO


-¿O sea que tu no decides por tus actos? ¡No puedes ser como una hoja que va donde se la lleva el viento! -Exclamé enfurecida y llena de lágrimas- Ella, por más extraño que pareciese, también se cansaba de justificar. Y se sentó a mi lado como una réplica de mi a tratar de entenderlo mientras mirábamos juntas el suelo.
A veces es complicado entender nuestros actos, nuestras necesidades. A veces, vivir de sueños es el único recurso que tenemos para llenar los vacíos del alma. Las fichas de nuestro rompecabezas que nos fueron robadas en el camino.

Caminamos mientras pensaba que quizás todo este dolor era la redención del que fue suyo, la venganza tardía de sus verdugos. -Tal vez ni ella lo entienda -me dije-. Es duro ser el saco de box de las frustraciones de alguien a quien amas. Pero es más duro tener la certeza de que todos tus esfuerzos serán llevados por el viento.

Nos detuvimos en un pasaje junto a un arbolito muy verdoso y la abracé con mi alma, con mi vida, por que la amaba. Y lloré como si tuviésemos la misma piel, tanto así, que ella más firme que yo acabó por consolarme. Tomó una hoja de árbol y la rasgó -Mira, nos soy una hoja -dijo con serenidad y cierta dulzura- Las hojas se rompen. Nuestras almas comprendieron en aquel momento algo más de lo que comprendían nuestras mentes, inmediatamente llegó la calma y continuamos caminando.


REMEDIOS


Desangrada la herida de mis adentros,
mis vísceras perecen al veneno
que circula en la anastomosis de mis conflictos.
Tu solo recuerdo me hiela en hipoxia autoprovocada,
para sucumbir en la necrosis de los tejidos amantes
que abandonaste negligentemente.
En el vómito de bilis incesante hacia tu estupidez, me revuelco;
y a tus caprichos de ser tu, 
la única maldita cura a mi cianótica existencia.
Remedios, debió haber sido tu nombre,
aunque más que cura, solo seas
un maldito efecto corticoide.



lunes, 1 de julio de 2013

El mundo se hizo plano.

Retiró sus zapatos de cuero debajo de la cama y se sentó en esta mientras pensaba en las imágenes que poco a poco se insertaban en su cabeza, sentía verguenza de estar en un lugar desconocido junto a una mujer que, como estaba volteada hacia la pared, no recordaba ni el rostro. Tratando de entender por que había llegado a aquel lugar, recordó la carta que ella, su novia, le había mandado a dejar antes de embarcarse nuevamente en un buque y esta vez hacia tierras lejanas en la parte más inferior del mundo, con un sujeto que definía simplemente como: Él. El sentimiento de decepción fue mayor que el de abandono y cada tejido de su cuerpo ahora estaba lleno de soledad.

-No le importa nada y ya no sé que me importa a mi- pensó. ¿Es que no puedo ser feliz? ¿Es que no entiende lo que siento? 

Y comenzó a cuestionar si de pronto no fue un error su incesante afecto por ella. Y se cuestionó su amor por insolente y poco viable. Cada minuto su depresión aumentaba; cada idea, iba cavando un pilar en el solar de su mente pretendiendo permanecer allí por siempre.

Como desesperado salió de aquel lugar buscado algo que le diera un poco de consuelo, buscando la respuesta a sus reclamos, a sus promesas, a sus "para siempres".

La imagen en su cabeza era tan fija, sus sueños habían invadido hasta su cordura y no cargaba ni siquiera hojas para descargar en garabatos sus sentimientos. Las basuras de una protesta invadía las calles, los trabajadores corrían tomando buses populares, todos pendientes del reloj de sus vidas. Aquel día él supo que su vida eran sus sueños y sus sueños eran con ella y ,ella , ya no estaría más. Sintiendo cada segundo que sus pensamientos le acribillaban su derrota y mientras no sabía si sus ojos se empapaban de amor, de cobardía, de frustración o de la consecuencias de errores pasados que ya no pudo remediar, deambulaba.

Marcando cuatro segundos o cinco por paso el cielo comenzó a tornarse crepuscular y las grietas de los edificios se fueron asentando, las risas desaparecían entre gritos y peleas callejeras. Así fue como deseó caminar al rededor del mundo y el mundo se hizo plano.

Su mundo podía verse en el horizonte de la calle. A partir de ese momento creyó en el plano mundo con tanta firmeza, que supo él mismo, que pronto encontraría su fin. Los periódicos rasgados a su paso graficaban a través de violentas imágenes los encierros de los líderes juveniles de su ciudad donde pese a existir enormes vademécum  de procesos legales ,al final , todo era plano, igual que su mundo sin ella. Lo peor que le puede pasar a un hombre le pasaba, se quedó solo y sin entusiasmo. Sus ropas ya no tenían perfumes, su aroma se trasformó en hedor, sus uñas crecían al mismo tiempo que sus suspiros. Sus ojos se pusieron negros e insomnes, dilatándose sus pupilas como las de gatos nocturnos y le cogió el hielo en los huesos.

Podía desistir de su infierno, pero, en el lenguaje de sus preceptos, eso era rendirse; podía decir que Ella no valía la pena, pero, eso sería la mayor mentira de su vida; podía descartar mundos y ubicarse en un mundo imaginario, junto a ella, donde sea  su imaginación la que lo acompañe, pero, eso ya no le daba resultado; Podía ayudar a cambiar el mundo de muchos otros hombres y mujeres, muchos jóvenes y niños, para que puedan amarse, pero, ¿Y su corazón? ¿ Y sus sueños? ¿ Y su perfeccionismo y reflexión que lo condenaba a reconocer lo que realmente amaba? 

Un viento helado le anunció su llegada hacia el final de los finales y vio un túnel delante de sí que lo llevaría a simplemente desaparecer. Por un momento pensó en que habrían más sonrisas por vivir, pero era idealista, su padre también lo fue, y sus desordenadas ideas lo enviaron a un mundo paralelo de donde nunca salió más, un lugar llamado olvido sin, si quiera, estar muerto.

Lo único que pensó fue que ya no habría más que hacer, no podría cambiar su realidad salvo: perdiendo la dignidad, vendiendo su amor, trivializando sus sentimientos. Al fin de cuentas no habrían otros amaneceres con la misma pasión, salvo enamorándose de algo o alguien más.

Y cogió la fuerza de la vida que le quedaba y se lanzó al vacío, y era ella la que veía y eran sus labios los que rozaba delirante; y se entregó todo y cumplió su promesa de amarla hasta el fin de sus tiempos.

Y así fue como la pena, sin pena, se lo tragó.






La Bruja

  Dicen que nos enamoramos del ideal del amor de cada uno, pero a veces necesito platicar contigo aunque no recuerde ya tu nombre. A veces r...